Para la historia. Una vez más. Argentina lo hizo. En una semifinal épica, el equipo de Lionel Messi le dio vuelta el partido a Inglaterra, le ganó 2-1 y se clasificó a la final del Mundial 2026.
El campeón del mundo volvió a revivir cuando parecía noqueado. Pese a haber empezado perdiendo 1-0 y haber estado en desventaja hasta los 85 minutos, consiguió una remontada que quedará en los libros y este domingo definirá el título ante España en Nueva Jersey.
A diferencia de otros encuentros en esta misma Copa del Mundo, este partido fue el que Argentina menos mereció ir perdiendo. Pero cuando estuvo 0-1 por el tanto de Anthony Gordon a los 55, el equipo no se cayó. Todo lo contrario.
Como una constante a lo largo del Mundial, la albiceleste sacó el corazón. Fue una y otra vez. Empezó a hacer figura a Pickford, tuvo un tiro en el palo hasta que a los 85’ lo empató Enzo Fernández con un zapatazo desde afuera del área.
Pero el 1-1 no era suficiente para este equipo campeón del mundo. Así que como los cambios ofensivos ya estaban hechos por Lionel Scaloni e Inglaterra seguía totalmente replegada, fue por más.
Messi se volvió a volcar a la derecha y en esta posición de wing, casi inédita en él, encaró para afuera, desbordó a los 39 años como si tuviese 20 y soltó un centro perfecto de derecha para Lautaro Martinez: pum, cabezazo, 2-1.
Sí, como en el 86.




















