España lo hizo de nuevo. Tal y como había ocurrido en las semifinales de la Eurocopa 2024, el equipo de Luis de la Fuente volvió a ganarle con mucha claridad a Francia, aunque ahora en un escenario mucho más grande: las semifinales del Mundial 2026.
Con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, La Roja –esta vez vestida de blanco– se impuso por 2-0 y se clasificó a la final que se jugará el domingo en Nueva Jersey. Ahora espera rival, que será Inglaterra o Argentina, que juegan este miércoles en Atlanta.
España demostró una superioridad pasmosa frente a los galos, que fueron una sombra de lo que venían demostrando en los últimos partidos. Gran mérito de eso lo tuvo el equipo ibérico, que con su selló se fue imponiendo en el juego.
La apertura del marcador llegó a los 22 minutos cuando Oyarzabal cambió por gol un penal que le cometió Lucas Digne a Lamine Yamal.
Ese gol no cambió el trámite sino que lo acentuó. España creció en dominio, hizo cada vez más ancha la cancha y manejó los ritmos.
Toque va, toque viene, pudo controlar la posesión y también a Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, el Balón de Oro que apenas apareció.
Encima, España volvió a pegar justo a tiempo. Porque a los 58’, cuando Francia intentaba hacer pie, un gol de Pedro Porro entrando por derecha tras una gran pared con Dani Olmo sirvió como golpe de nocaut para el conjunto de Didier Deschamps, que movió el banco pero nunca logró despabilar a los suyos.
Lo cierto es que España está en la final del Mundial. La segunda de su historia. Y ya todos saben cómo le fue en la primera allá en Sudáfrica 2010.




















